Este blog era prácticamente una obligación vital, llevo escribiendo historias, cuentos y reflexiones desde que aprendí a leer con tres años. Hay miles de trocitos de mi imaginación esparcidos en mis cuadernos del colegio, en mis agendas de viaje, incluso en servilletas de Cafeterías. Sofía es el nombre de mi hija, cuando las musas la adormecen vienen entonces a mí para revolver entre mis pensamientos y devolverme al mundo que existe más allá de nuestros sentidos..
He vivido muchas vidas. He sentido lo que es ser rica,
pobre y de clase media. He vivido en la abundancia y he llegado a sentir la tristeza e impotencia que se
siente cuando no se llega a fin de mes. Y en todas esas vidas, buenas y malas, fui optimista y sonreí. Recuerdo la escena, entonces era una estudiante sin apenas dinero, yo iba con mi bicicleta de vuelta a casa por Mill Road (Cambridge) y el dueño del Kebaq que había al principio de la calle me saludaba siempre "How are you smiling girl?".
Estudié una carrera en materia de Letras y finalicé mis estudios de Técnico Superior en materia de Ciencias, cuatro Másters de Postgrado y acabaré ahora un Doctorado. Sin embargo, si algo me hizo feliz fueron los premios que gané de niña dibujando o cuando salía de actriz en las obras finales de curso. Soñaba con ser titiritera y recorrer con mi circo todo el mundo. Quizás por ello decidí aprender tres idiomas y chapurrear algunos más. Luego torné al deseo de una vida algo más burguesa, me preparé oposiciones y aprobé, pero ya cansada, me juré no sentarme nunca más ante un libro sabiendo que nunca lo iba a cumplir.
He
visitado muchos países, se han acercado a saludarme un papa beato, un Primer Ministro
británico, un entonces futuro Presidente español y un Heredero de la Corona. He abrazado a empresarios pudientes, a emigrantes, a pobres y prostitutas. He gastado toda mi paga de colegiala en comprarle "estampitas" a un vagabundo y he llegado a derrochar 600 dólares en cenar una noche en una isla privada en Las Maldivas. He ejercido
múltiples oficios, he pasado de ser una pobre washing-up que limpiaba cocinas repletas de vísceras de cerdo y fregaba ollas llenas de puré a recibir como abogada a clientes millonarios en mi despacho, y en medio de todo ello, he ejercido de azafata, echadora de cartas, dependienta, camarera, monitora, secretaria, actriz, traductora, parada y profesora. He sido tímida y he sido descarada. He sido gorda y he sido delgada. Y algo muy hermoso: he sido mamá.
¡Me gusta el olor del mar, tocar la guitarra, pintar, componer poesías, el sabor del buen vino, cerrar los ojos cuando estoy en un columpio, bañarme de noche cuando la luna me mira, los ojos de Sofía y los de su papá, el pelo de mi amiga Olga, el color verde, curiosear en todos lados, abrazar a mis amigos!...He leído infinidad de libros, he escuchado música maravillosa, he asistido a Óperas, Teatros, conciertos, cines y a manifestaciones.
He sido lo que siempre soñé: ciudadana del mundo. He sido estudiante en Universidades nacionales y extranjeras, hippy con piercing en Portobello y pija que navega en barcos privados. He ejercido de "ludópata" en un Casino Las Vegas, he jugado a ser "poeta" en los cafés de Viena. Me he casado lejos de España. Me he disfrazado de trajes folklóricos de España, Alemania, USA y Japón.
He caído y me he levantado. He llorado, he reído y me he llegado a desesperar. He amado y nunca he odiado. Mi vida se ha compuesto de instantes felices y de momentos tristes. Y sin la unión de ambos polos, nunca hubiera comprendido el sencillo sabor de la alegría al meter los pies en el mar, o la emoción que se siente al ver la escena final de "Cinema Paradiso". Lo más maravilloso que me ha ocurrido en la vida NUNCA ME COSTÓ NADA ¿No merece que le sonriamos siempre?.
Diario de anillas
negras. Bolígrafo Pilot frixion ball.
Extracto del mensaje de
30 de noviembre de 2010
-(...)
-¿Cuál es tu verdadera identidad? ¿Pellegrino
verdad?
-¿Importa
eso ahora mucho Elena?
-No, supongo que no, pero, ¿sabes? Lo necesito..¡Has
cambiado toda mi vida, hemos compartido mucho!...Me lo debes, algún día
nosotros....
-Ya,
bueno, fue algo imprevisto. Céntrate y valora la información que te estoy
dando.
-Sí. ¿Y cómo sabes si yo puedo hacer algo
respecto a esto?
-¿Puedes
evitar lo inevitable?
-No, claro que no. No lo sé... ¿Porqué
mezclaste la poesía con esto? Eso me ha complicado bastante ¿Tenía algo que
ver?
-¿De
qué crees que está hecha la vida Elena? ¿Piensas que sólo de datos y sucesos
puros? Tenemos alma..
- No sigas por favor. ¿Cuándo se supone
que estallará todo lo que me estás contando?.
-Es
imposible saber la fecha exacta, los movimientos son imprevisibles, manejamos
tiempos aproximados, probablemente en mi país antes de Navidad..
- ¡Entonces! ¿Ya?
-No,
del año que viene.
-Nos queda tiempo.
-No,
pequeña, desgraciadamente apenas hay tiempo, ojalá nos hubiéramos conocido antes,
pero es demasiado tarde.
-Sólo tengo ganas de decirte...
-No, no digas nada. Es tarde, descansa pequeña. Buona notte.Ich werde dich vermissen.
- :(
Nota 4: Faltan hojas que
fueron arrancadas del cuaderno de anillas negras de Elena. Llama la atención
que estas supuestas conversaciones por internet fueran manuscritas por ella
misma y que, para mayor comodidad, no las imprimiera directamente. La policía
informática rastrea aún el disco duro de Elena en busca de pistas sobre este
asunto.
Servilleta de la cafetería de la estación.
Bolígrafo negro prestado.
El vaivén suave del tren causaba en mí el efecto de una cuna protectora, una
sensación cercana a la del vientre materno, consuelo insólito en aquellos
instantes. Desorientada yo, vagaba sin cesar por los pasillos de aquel Tren-hotel
¿ cuánta tristeza cabe en el alma? el presagio de que no compartías mi huida se
llamaba insomnio.
Eran las nueve y media de la noche, un frío mudo y umbrío penetró violentamente
por las puertas automáticas del tren antes de que éstas se cerraran de golpe. El
cartel de la Estación de Figueres desapareció
ante mis ojos..Próxima parada: Francia, pensé, y un ligero alivio acarició mi garganta.
CAPÍTULO II
Servilleta de la cafetería de la estación.
Bolígrafo negro prestado.
Apenas había pasado poco más de una hora cuando el tren paró bruscamente. El
silencio sólo duró unos instantes. En la lejanía se oían los ladridos de perros
desbocados y altavoces confundidos vociferando en francés.
Una voz femenina, que parecía estar dando órdenes, completaba la orquesta
de clamores. En el interior del tren todo
el mundo había salido de las cabinas y copaba las ventanillas de los pasillos: a
pocos metros de nosotros, parecía dibujarse el contorno de la Gare TGVde Perpignan, pero ésta estaba casi
sin luz. Los megáfonos de la estación parecían haberse vuelto locos y repetían insistentemente
la misma frase. La oscilación de varios fuegos inundaban las vías. Un grupo de
hombres, vestidos de azul y ataviados con linternas, se dirigían a paso rápido
hacia nosotros.. Fue entonces cuando el caos se apoderó del interior: sentí cómo el verdugo del miedo y la prisa se
extendía sin pausa entre los viajeros. Todos
intentaban recoger lo más rápido sus maletas. En las cabinas, familias enteras arrojaban
los pijamas al suelo mientras se vestían apresuradamente. Las desbordadas azafatas
corrían despavoridas por los pasillos y aun así, me dejaban el suave olor de
sus perfumes. Fue entonces cuando me di
cuenta de que mi único equipaje era el bolso de "ella". Aquella mujer que me dijo "Niña, llora
ahora". Mi destino caótico se había mezclado para siempre con el suyo. Descanse
en paz.
Efectivamente, los "hombres de azul" dejaron claro que nadie debía
permanecer en el tren. Portaban máscaras grotescas que emulaban una
extravagante mueca de tristeza y llanto. Era la antítesis total de aquel
antifaz que apareció en la mítica película de "V" de Vendetta.
Y en aquel instante reparé que el primer aviso de Pellegrino estaba a punto
de cumplirse.
Apenas había luz, improvisadas trincheras desviaban nuestro paso mientras atravesábamos
las vías con mucha dificultad, de vez en cuando tropezábamos irremediablemente.
Los niños lloraban con el lamento sordo de haber sido despertados en la mitad
de su sueño. Y todo el mundo comentaba
lo sucedido con teorías contradictorias. Los "hombres de azul", que nos
hacían señales con la linterna, increpaban nuestra torpeza con bramidos: "Allez,
allez!!!!!!!!". Algunos viajeros
se encararon con ellos y fue cuando sentí un pinchazo fuerte en mi interior. Uno
de los enmascarados sacó una pistola y apuntó al grupo. Nos amenazaron.
Nos concentraron en un andén inhóspito junto a cientos de pasajeros procedentes
de otros trenes. Alguien había logrado por fin desconectar los repetitivos
megáfonos. Abrumados y fatigados, observamos en silencio cómo una mujer menuda, con
máscara e uniforme azul, iba subida a
hombros de uno de los amenazadores. Fue entonces cuando se nos aproximó, y,
señalándonos enérgicamente, clamó en castellano:
"Están en territorio francés bajo alerta máxima. Quedan obligados a respetar
nuestra Huelga General. Por su seguridad sigan nuestras instrucciones y todo
saldrá bien. Podrán usar los baños y beber agua siempre que pidan permiso y
vayan escoltados al interior de la estación. El resto del tiempo deberán
permanecer en el andén. Tenemos órdenes de disparar a cualquier persona que no
se adapte a las reglas establecidas. Por último: pernoctarán aquí en el andén,
sólo permitiremos dormir en el interior de la estación a los niños y mujeres
embarazadas. Mañana esperamos los suministros de comida. "Plutôt mourir
que faillir!!!!".
Por primera vez en mi vida las piernas empezaron a dejar de responderme. No
dudé entonces en echarme sobre el frío suelo de cemento y acurrucar mi cabeza
sobre el bolso. Me sentí derrotada. Ni siquiera me salían las lágrimas. Una
terrible anestesia en forma de sueño comenzaba a hacer mella en mí. Algunos intentaron socorrerme pero rechacé toda ayuda. ¿Y si era
eso lo que necesitaba? ¿ Y si ya daba igual todo? Por primera vez no sentí
empatía por nadie. No quise saber nada del universo y cerré mis ojos. Aquello
era el infierno, una especie de secuestro colectivo pero, sin embargo, esa
sensación de que alguien me controlaba y velaba mis movimientos me reportó un
extraño efecto de seguridad. Y justo, a esa misma hora, en otros tiempos, se
abría ante mí la ventana en la que entrabas en mi vida.
Diario de anillas
negras. Bolígrafo Pilot frixion ball.
Extracto del mensaje de 1
de enero de 2011.
-(...)
-Aún está el cielo iluminado, es muy hermoso, en cuanto terminó de sonar el
reloj, me he asomado a la ventana y he estado contemplando por unos minutos los fuegos
artificiales.
-¿Dónde vives Pellegrino? Aquí también hay
fuegos y petardos. La gente sale a la calle a celebrar el Fin de Año. Se oyen
muy cerca, deben de estar tirándolos aquí abajo en la calle.
-¿Y qué más da dónde yo viva Elena? Vivimos en el mismo mundo, en el mismo día, a
la misma hora, lo importante es que hemos tenido la suerte de ser coetáneos y
de que nuestras vidas se cruzaran.
-Cierto, y me siento afortunada por ello.
-Los fuegos artificiales simbolizan el techo de colores felices que el
hombre busca a través de su destino, ¿cuál crees que será el nuestro Elena?
-¿A cuál te refieres? ¿Al que nos espera a todo el mundo o sólo a ti y a mí?
¿Quién lo puede saber?
-¿Sigues oyendo los fuegos?
-Sí, y.. ¡estoy empezando a sentir miedo!,
no te lo vas a creer, pero los están echando tan cerca que parecen que van a
alcanzarme de algún modo.
-¡Pues ten cuidado Elena! Ponte a salvo, no quiero que nada te ocurra
pequeña.
Folio sucio encontrado en la Estación de Perpignan. Bolígrafo negro prestado.
Mis ojos se abrieron al instante.
Era un día soleado en la Estación. El silencio era sepulcral, tragué saliva
y sentí una descarga de sabor fuerte a hierro y a pólvora. Algo horrible
empezó a sacudirse dentro mí, pero, aunque mis sentidos se habían percatado de todo, mi
mente aún no entendía nada.
Todo el mundo dormía a mi alrededor, pero mi corazón latía demasiado
fuerte, me levanté y empecé a sortear a los viajeros tumbados hasta que mis
zapatos se inundaron de interminables charcos de sangre. ¡¡Estaban todos muertos!!
Un imprudente grito de dolor brotó de mi alma, y, aunque mi garganta y mi
boca estaban a punto de estallar, éste se ahogó instantes antes de salir al
aire. Sentía un pellizco tan doloroso en mi pecho que creí que iba a
desfallecer. En medio del espectáculo más amargo y desolador que podía imaginar,
me hallaba yo, desorientada, muerta de miedo y temblando ...Lo único que podía pensar
en aquel instante es que....Soñar contigo me había salvado la vida.
Se llama Laura Pérez, pero su nombre podría haber sido
perfectamente el mío o quizás el tuyo. Laura Pérez somos muchos ciudadanos.
Evidentemente no somos todos, pero sí una mayoría que coincidimos con ella más
o menos en edad, nivel de estudios, vivencias, conciencia y quizás no en sus
creencias, pero sí podemos tener alguna opinión en común.
Somos muchos ya los que no estamos obligados a creernos la
versión oficial de cierto episodio histórico, que nos han vendido por activa
y pasiva, con el fin de justificar un
sistema político heredero directo de la dictadura franquista. Somos muchos los
que al estudiar Derecho descubrimos que la Monarquía fue introducida con
calzador, y blindada con 3 candados en una Constitución que no había más
narices que votar si nuestros padres y abuelos querían iniciar una supuesta
Democracia. Somos muchos los que nos consideramos mayorcitos para que nos
tengan que censurar o endulzar todas las noticias procedentes de la Casa Real
cuando son servidores públicos y por ello deberían situarse bajo la supervisión
y fiscalización ciudadana. Esa diferenciación artificiosa e interesada tiene
luego consecuencias absurdas e injustificables como que a cargo del Erario
Público quizás se tuviera que llegar a adquirir revistas italianas para evitar
que los españolitos vieran en su portada las reales posaderas desnudas de un
rey en un yate o que agentes de los Servicios de Inteligencia de mi país tengan
que, presuntamente, cometer un delito de allanamiento de morada para,
presuntamente, robar los vídeos con las que una famosa actriz pretendía,
presuntamente de nuevo, chantajear al personaje, cuando todo el mundo sabía de quién se
trataba.
Si estuviéramos en una Democracia Real yo tendría derecho a
enterarme del coste de muchas operaciones pagadas con mis impuestos.
Somos muchos los que reclamamos claridad en las cuentas y en la
gestión presupuestaria de la Institución y nos encontramos con información
confusa y escasa. El hecho de que exista una Corte de chupópteros, lameculos,
serviles políticos deseosos de jubilarse con título nobiliario,
enchufados, acomplejados, torpes legisladores, ciudadanos pasotas y en general personas
que sufren una especie de Síndrome de Estocolmo que los hace sentirse dichosos
sintiéndose leales súbditos no ayuda a que exista transparencia en estos
asuntos. Nadie debería ser más que nadie pero parece que el masoquismo abunda.
También parece que es difícil de entender que estas personas son
ciudadanos como tú y como yo con sus miserias. Quizás cueste entender que los
que hemos tenido acceso indirecto a algunos de ellos por circunstancias de la
vida, a lo mejor sabemos si son o no clasistas y qué es lo que piensan
realmente de esa masa ciudadana que tanto les aplauden, les llaman guapos y se
desgañitan defendiéndoles. Igualmente, los que hemos viajado y conocemos
más idiomas que el inglés hemos podido leer la prensa libre de otros países y
enterarnos de noticias que aquí en España serían censuradas ( ¡en plena
Democracia!) y por ende, manejar información que nos hace hablar con un mínimo
de conocimiento de causa.
La última moda es defender a la Monarquía por aquello de que al
menos no son tan nefastos como se ha demostrado que son los políticos elegidos
por el pueblo. ¿Lo sabemos de verdad? La respuesta es NO. A los políticos se
les puede investigar y juzgar ( menos mal) pero está claro que sobre la Casa
Real no hay transparencia mediática, siendo así, nadie posee los suficientes
elementos de juicio para opinar sin conocimiento de causa.
Así que señor
Felipe de Borbón, usted no debe menospreciar la opinión de una ciudadana que al
dirigirse a Usted fue educada en sus planteamientos y usted no debería haberle
contestado molesto que lo hizo para "ganar su minuto de gloria".
Laura Pérez somos muchos, y tenemos derecho a expresar una inquietud que, por
otra parte, es democrática ( sus mentores le enseñaron Derecho Constitucional,
así que sabe que es una aspiración absolutamente legal), en mi opinión de
"plebeya" usted debería haber respondido con mayor rigor y respeto.
La Institución que representa está mantenida con los impuestos de ella y con
los míos. El Servicio al Pueblo está dentro de su Oficio, aprenda a ejercerlo
con seriedad y muchísima más humildad. Respete las opiniones de sus
"súbditos" con elegancia y buena disposición. Un único gesto a favor
de su redención fue cuando finalmente le estrechó la mano a Laura, por lo
menos, ha aprendido las buenas formas del que han hecho uso sus antecesores,
pero sin duda se trata sólo de eso, maneras estudiadas que satisfacían a un
pueblo llano que ahora por fin está despertando.
Diario de anillas negras. Bolígrafo Pilot frixion ball.
"Sentada ante una pantalla que vomitaba caracteres "googlianos" probé a apaciguar el dolor agudo de mi alma buscándote entre los mares infinitos de la red. Mis lágrimas frenaban mi visión después de entrecomillar lo poco que sabía de ti, tu nombre y apellidos. Me perdí entre mil entradas imposibles, entre tantos que se te parecían y vivían en los lugares más recónditos del planeta. Me inscribí en mil registros que prometían localizarte entre listas inimaginables de migraciones y de compañeros de Institutos extranjeros imposibles. Te busqué en las antípodas del bien y del mal y maldije la vida que me llevó a encontrarte en mitad del tráfico virtual. Busqué tu rostro entre los miles de millones de seres que un maldito rectángulo luminoso reflejaba ante mí a cada segundo, e inundé de nicotina mis pulmones pensando que aquello podría calmar mi ansiedad.
Esta mañana, mientras corría con desesperación entre las calles, sentí el olor a tierra mojada que los rayos y tormentas que se extendían tras de mí anunciaban entre nubes negras...Y al fin esperé que la solemne lluvia empapara mi tristeza y arrastrara de mí esa desazón que me estaba minando. Sabía que la frustración podría acabar conmigo. Era cuestión de tiempo"
Nota 1: Elena escribió estas palabras en su Diario el día 5 de octubre de 2011. Según testimonios de sus compañeros, Elena apareció en la oficina exactamente a las 8:13 de la mañana, no llovió hasta pasadas las 11:20 am de ese día. Elena debió imaginárselo, o quizás los hechos que relata ocurrieron el día anterior o fue todo un sueño.
"Yo era una simple empleada, nada más, alguien que aspiró a ser más y se quedó enmarcada en la nómina de la idiotez. Aunque irónicamente se trataba de ejercer mi inteligencia. Precisamente, en el momento crucial de mi vida, cuando te buscaba con desesperación, no supe estar a la altura y casi me volví loca por ello."
Nota 2: Se comenta que cómo le pudo suceder esta desgracia a Elena, era una mujer increíble, joven, alegre, trabajadora, buena esposa y madre de familia. Aparentemente Elena era una mujer feliz.
Diario de anillas negras. Bolígrafo azul BIC.
"LLega la tarde y la historia se vuelve a repetir, me convierto en la mejor actriz sobre la tierra, nadie sospecha, salvo mi hijo pequeño, que aprendió a leer en el interior de mis ojos. me mira reflexivo y me dice "No mamá, todavía no, no llores ¿vale?".
Nota 3: Elena falleció el día 7 de octubre de 2011 tras la explosión y el incendio posterior originado por un gran cortocircuito ocurrido en los Grandes Almacenes de la Plaza de la Misericordia a las 18:34 horas justo en la planta donde se encontraba. Los forenses aún no ha acabado con la identificación de los cadáveres. La policía judicial investiga aún las causas que originaron el siniestro.
Servilleta de la cafetería de la estación. Bolígrafo negro prestado.
"Sigo viva, con la única ilusión de encontrarte entre las tierras inhóspitas que saludan al paso del tren. Me transformé en una auténtica extraña, con hábitos desconocidos de los que tengo miedo de despojarme. Me confundo entre los pasajeros y de mi boca salen vocablos de idiomas desconocidos. Mirar al interior me intimida, es el recuerdo de la caída de la noche lo único que me une a mi infancia, ahí en la ventanilla de cristal, llena de huellas dactilares de antiguos viajeros, de labios de niños que besaron tu transparencia. Miro mis manos y sólo encuentro un vacío sin misericordia. Sucia, vacilante, escupo trozos de mis negras desilusiones. Te sigo buscando entre los rostros que me miran ahora con desprecio. A nadie le gusta mirar a una mujer con hábitos extraños, treinteañera sin maquillar, con pelo enredado, uñas sucias y ojos llorosos. Tengo edad para saber cuidar de mí misma. Me dio mucha pena aquella mujer, cuando me asió las manos, lo hizo con fuerza, porque ella lo entendió todo. Me dijo: " Niña, llora ahora". Sigo buscándote, ahora ya no es tan cómodo, el mundo real, aquel que nunca debí abandonar. ¿Dónde estás? ¿Dónde? ¿Dónde?."
Circunstancias personales me han llevado a reflexionar sobre aquello en lo que nos hemos convertido. Prácticamente, sin ánimo de acusar, y salvo muy honrosas excepciones, metería a todo el mundo en el mismo saco: hemos perdido el principio que debería regir todos los actos de nuestra vida: LA ÉTICA.
Nos arrebataron la Ética y nos la sustituyeron por el "consíguelo como sea", se mofaron de la "Curiosidad Intelectual" y la sustituyeron por un consumismo atroz, menospreciaron el esfuerzo y premiaron el factor suerte, nos robaron el arte de conversar y nos regalaron puntos para adquirir Smartphones, se rieron del Amor y antepusieron el placer efímero, nos robaron el gusto por la sencillez y nos deslumbraron con ostentación y marcas, nos despojaron de la Poesía y nos regalaron por la calle periódicos que sólo decían mentiras..
¿O es que nadie se ha planteado que todo este enorme caos, todo lo que está sucediendo actualmente en nuestra sociedad no es sino el resultado del fin de la Ética como eje director de nuestros actos?. Sin ella, movimientos ciudadanos como "DEMOCRACIA REAL YA" no tienen sentido, deberían ser sustituidos por el lema de "SEAMOS ÉTICOS YA".
Ciudadanos que hurtan, conductores incívicos, funcionarios improductivos, madres que animan a sus hijos a vengar a sus profesores o a practicar bullying, trabajadores que se escaquean del trabajo, empresarios que especulan, neonazis que amenazan, jefes que explotan a sus empleados, banqueros que roban, mujeres que buscan matrimonios de conveniencia, famosos que se sienten superiores al resto perdiendo humanidad, compañeros que traicionan para medrar, Jueces subjetivos, periodistas parciales, contribuyentes que engañan, dirigentes que malversan el caudal público...
Hoy he visto imágenes de jóvenes a puñetazo limpio en el seno de una Acampada que para muchos suponía un símbolo de Esperanza por un mundo mejor y sentí desolación. He comprobado con tristeza cómo antiguos compañeros míos que pasaron por la Universidad, profesores a los que admiré siendo estudiante y supuestos trabajadores y empresarios decentes, reclaman orgullosos el voto para imputados ante la Justicia y especuladores de nuestra Economía. Todas estas personas antepusieron sus intereses económicos o personales al bien social de la "RES PUBLICA". Pensé que era inaudito, pero recordé lo que sucedió durante la grave crisis económica en Alemania con el Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei (NSDAP), y entendí que se trataba simplemente de la Naturaleza Humana.
No es el momento de echar la culpa al sistema educativo, ni a la falta de interés individual o colectivo en adentrarse en la maravillosa y esclarecedora ventana que nos abrieron nuestros filósofos estoicos, epicúreos, San Agustín, Santo Tomás, Descartes, Spinoza, Kant o Hume sobre algo llamado "MORAL" y una vez asumido intentar actuar en consecuencia. ¿He de sentirme estúpida por intentarlo?. ¿Alguien aquí ha jugado a accionar la Variante de la Esperanza en el "Dilema del Tranvía" en vez de matar marcianitos?
Me quedo con la frase de More ""Toda nuestra dignidad estriba en el pensamiento. Esforcémonos, pues, por pensar bien: este es el principio de la ética."
Yo añado: PENSAR ES MÁS DIFÍCIL QUE ACTUAR. ACTUAR CON ÉTICA ES AÚN MÁS COMPLICADO.